Los (que intentamos ser) escritores tenemos en nuestro poder la capacidad de poder crear mundos, tenemos en aquello que escribimos esa isla donde soltar y domesticar a nuestros monstruos. Nos permitimos el lujo de inventar y reinventar nuestras propias historias, corregir en lo que vamos dejando, nuestras vidas, nuestros errores. Imaginar mundos donde todo es posible, incluso los amores destinados al fracaso, como ocurre aquí con Él y P, que se buscaban sin saberlo.
Como aclaración a esta historia contaré algo que creo que muchos habéis querido saber ¿Quién es P? ¿Quién es Él?
Un amigo me dijo que los mejores misterios, los que perduran en la memoria, son los que se quedan sin resolver, de modo que dejaré a vuestro entendimiento quienes son nuestros dos personajes, pero diré algo del nombre: P puede ser Paula, Pilar, Patricia... Pero también puede ser Sara, Helena, Carla, María, Verónica... P no es la inicial de un nombre, es la inicial de PERSONA, porque eso es ella ante todo, más allá de sus dudas, de la búsqueda de sí misma o de sus sonrisas. ¿Y Él? Él es ÉL, esa persona que todos buscamos en algún momento de la vida, a quien necesitamos desesperadamente y que a veces resulta tan difícil encontrar (si se encuentra).
Para terminar, darte las gracias por haber estado al otro lado de la pantalla en cada publicación, por haber confiado un poquito en mi locura (aunque tardase tanto en escribir entre unas cosas y otras) y por haberme hecho sentir que esto no era solo para mi.
Pronto llegará una nueva historia que PROMETO continuar cada martes (que es, sin duda, el peor día de la semana).
Nos vemos entre mis líneas, en algunos desvaríos.
Crisantema.
Has sabido hacerte de rogar, buena historia que deseábamos saber que iba a pasar pero nos has hecho esperar demasiado, me imagino que querías que lo cogiéramos con ganas, ¡pues lo has conseguido¡, queríamos saber el devenir de P y El. Siempre estaré al otro lado de la pantalla ya que me gusta tu manera de escribir y lo que escribes, a quien hay que darte las gracias es a a ti, por hacernos experimentar sentimientos varios al compartir tus locuras, como tu las llamas; Espero con ansia tu nueva historia y a ver si es verdad que no te haces tanto de rogar. ENHORABUENA.
ResponderEliminarMe ha gustado que explicases quién era quién. Y la historia. No serás nunca aeronáutica, pero serás escritora, siempre y cuando te lo trabajes, aquí no se regala nada.
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