domingo, 23 de junio de 2013

SEGUNDOS RAYOS DE SOL

He dejado el voluntariado. No puedo ver a Nacho en esas condiciones y ser un payaso; me rompe demasiado esa cara.
Me llama Ace al móvil y lo cojo sin pensarlo un segundo. Me pide que me quede con el pequeño un par de horas porque él tiene que ir a cuidar de Marina. Me dice que puede quedarse solo, pero que le da reparo.
Me doy una ducha rápida y salgo corriendo hacia el hospital. Cuando llego, Ace ya no está, Nacho me dice que se acaba de ir.
Le leo un cuento corto y en seguida se queda dormido. Me apoyo en el borde de la cama y me quedo mirándole, acariciándole el brazo, como si así fuese a conseguir que se recuperase. En realidad, creo que 
todos pensamos que cuanto más tiempo pasamos con un enfermo, antes se recuperará.
Entra una enfermera mirando unos papeles y me mira.
-¿Es usted familiar del niño?
-Soy una amiga de la familia, ¿Ocurre algo?
Por favor, por favor, por favor que no me den una mala noticia.
-Hemos encontrado un posible donante. Pasado mañana le haremos la transfusión.
-¿Va a recuperarse?
-Es complicado, pero es posible.
Cuando la enfermera sale del cuarto, aprieto fuerte la mano de Nacho y cierro los ojos con fuerza. No sé ni lo que hago; intento transmitirle mis fuerzas o algo.
-Tú puedes, tienes que salir de ésta. Tienes que luchar para conseguirlo. Te prometo que iré a verte todos los días, a leerte cuentos, a jugar, a dormirte... Pero, por favor, recupérate.
Apoyo la frente contra su mano, sin poder parar de llorar. Y sigo suplicando.
Abro los ojos, me he debido de quedar dormida, además un buen rato porque Ace ya está en la habitación. Tengo los ojos enrojecidos, puedo notarlo porque me escuecen, A veces pienso que soy alérgica a mis propias lágrimas.
Ace me mira con respeto y, no sé por qué, pero me molesta.
-Siento haberme dormido -comento.
-No importa, Nacho aún no se ha despertado.
Me levanto y cojo mis cosas. Me duele mucho la espalda por la postura encorvada.
-Ha venido una enfermera...
-Sí, ya me lo han dicho.
-Bien. Yo tengo que irme.
Se pone de pie.
-Puedes quedarte más tiempo si...
-No -le corto. -Prefiero marcharme ya.
Ace, eres un capítulo de mi vida que ya he cerrado. Tengo debilidad por este niño y por eso no me importa verte, pero nada de esto es por ti, absolutamente nada.
-Te llamaré para ver cómo ha ido la operación.
-Sí.
-Hasta pronto.
Y me marcho. Sé que estoy haciendo bien, que quedarme ahí habría sido un error. Pero algo, dentro, muy dentro de mi ser me pide que me de la vuelta y me siente con los dos. Quizás  una parte de mi corazón pide a gritos que alguien luche por mí, que corra a buscarme, que salga del coche y me impida coger un taxi, que vuelvan a venir a buscarme. 
Una musiquita interrumpe mis pensamientos. Suena mi móvil y, cuando por fin lo encuentro dentro del dichoso bolso, lo cojo sin mirar.
-¡Alex! -es mi tía, la hermana pequeña de mi padre.
-Hola, Tía. 
-Me ha dicho tu padre que no vas a hacer nada en todo el verano.
-Sí, te ha informado bien -intento no estar seca ni apagada, pero sé que lo estoy haciendo fatal.
-Pues yo me voy mañana por la noche a Escocia y te llamo para invitarte.
Mi tía se casó con un hombre que estaba forrado de dinero y con el divorcio está todo el día pagándose caprichos. 
-En realidad, no te queda otra, ya he reservado tu billete de avión así que ponte a hacer ahora mismo la maleta. Nos vamos un mes, así que prepárate bien.
Pienso en Nacho, en que estaré demasiado lejos para lo que pueda pasar. Pero no puedo decir que no a mi tía si ya ha sacado mi billete.
-Está bien. Muchas gracias por la invitación.
-No me las des. Lo bien que nos lo vamos a pasar las dos juntas.
-Sí -es joven, me saca unos doce años y tiene más marcha que yo.
Todo el mundo tiene más marcha que yo, en realidad.
-Pues te paso a buscar con el coche a las siete. Estate preparada.
-Gracias de nuevo.
Y cuelga.
Me quedo mirando el móvil, como si ahí fuese a encontrar respuestas a preguntas que ni siquiera sé formular.
Ace, te voy a echar de menos. Llevo mucho tiempo echándote de menos y ni quiera te he tenido. Pero supongo que es como cuando un autor mata a un personaje al que has cogido cariño. Es lo que hay y lo único que te queda es acostumbrarte.

1 comentario:

  1. volverás con mas fuera. pero no te da un poco de pena Nacho?????

    ResponderEliminar